LA CHICA DE AYER

Alegría, risas, felicidad, humor, comenzaré a escribir plasmando en el papel estas palabras, para qué explicaciones... ¿No os parece a vosotros? ¿Dónde pueden estar incluidas estas definiciones? ¡En una novela de humor! Y también como estaréis vosotros pensando, en cualquier otra, que no corresponda a este género… Pues estáis en lo cierto, en cualquier novela puede ser leída cualquiera de estas palabras, tanto sea de suspense, romántica o en clave de humor. ¿Os imagináis pues de qué va esta? Ahora no me preguntéis y seguir leyendo por favor..

TRILOGÍA DE SENTIMIENTOS


Es una trilogía llena de sentimiento, una historia fragmentada en tres lecturas en un mismo libro, que describe la vida de una niña, María, la que a su vez se convierte en una mujer sin perjuicios aparentes. De la mano de sor Dolores leeremos ese abismo que sucede en el tiempo y en la vida de ambas, desde su despedida en el convento hasta su reencuentro en tierras lejanas...

SIEMPRE JUNTOS


En lo alto de una colina, cómo si de dos dioses se tratasen observando con su mirada cansada estaban...
Miraban al horizonte, todo lo que su vista alcanzaba a ver era suyo, el mundo que les rodeaba había sido su hogar. Ahora más mayores pero antes jóvenes emprendedores, la vida les había dado de todo menos lo que muchos dicen que es el candado que encierra y no deja escapar a ninguno de los dos. Los hijos, solo se tenían el uno al otro siempre había sido así, siempre juntos habían estado y siempre lo seguirían estando..

LA SOMBRA DE UNA VIDA


Biografía novela de una historia real. Transcurre en Madrid, en unos años en los que todo eran cambios.
Los mismos que su protagonista Paloma necesitaba para encontrarse y salir del pozo donde había caído.
La superación y la dedicación a uno mismo afrontando los problemas que una mala experiencia la llevaron a enfermar. Harán a cualquiera que lea la historia una recomendación y recordar que nada ni nadie debe anular la personalidad de cada cual...

INEXISTENCIA


Las típicas nubes de Londres cubrían aquella incógnita noche, en la que lo inexplicable superaría a lo allí ocurrido. Una humedad penetrante hacía sudar la fachada del edificio donde George arrebataba las vidas existentes. Una estancia demasiado lúgubre predisponía aquel lugar, su mesa de trabajo permanecía aún vacía, cuando la lámpara que colgaba encima de ella se balanceaba ligeramente, enseñando su pintura blanca desconchada por el tiempo. Por la puerta entreabierta un brazo introducía su mano hasta llegar al interruptor, el cual encendería la vieja y demasiado usada, lámpara para aquel menester..